
June 12, 2026 · IUS Earth
¿Existe regulación de CO₂ y NIS en México? Descubre si tu PYME ya está obligada por ley — o por su cadena de suministro — a reportar en 2026
En 2026, la respuesta es sí en ambos casos. Y dependiendo de tu empresa, puede que ya estés en incumplimiento sin saberlo. Primero, aclaremos la confusión más común Cuando hablamos de "regulación ambiental y de sostenib…
En 2026, la respuesta es sí en ambos casos. Y dependiendo de tu empresa, puede que ya estés en incumplimiento sin saberlo.
Primero, aclaremos la confusión más común
Cuando hablamos de "regulación ambiental y de sostenibilidad" en México, muchos empresarios PYME piensan que eso aplica solo a grandes corporativos, industrias contaminantes o empresas que cotizan en bolsa. La realidad de 2026 es diferente y más compleja.
Existen dos tipos de obligaciones que pueden afectar a tu PYME este año:
Las que te impone la ley directamente
Las que te impone tu cadena de suministro indirectamente
PARTE 1: Lo que la LEY ya te exige en 2026
El impuesto al carbono que ya pagas (aunque no lo sepas).
México tiene un impuesto federal al carbono desde 2014, y no es nuevo ni opcional. Está integrado al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y grava el contenido de carbono en los combustibles fósiles que tu empresa consume todos los días: gasolina, diésel, gas LP, coque de carbón y otros.
A partir del 1 de enero de 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) actualizó las cuotas del IEPS mediante el Acuerdo 179/2025 publicado en el Diario Oficial de la Federación. Las nuevas cuotas vigentes son: carbón mineral a $47.12 pesos por tonelada y otros combustibles fósiles a $68.11 pesos por tonelada de carbono que contenga el combustible.
Esta actualización aplica un factor de 1.0379, calculado conforme a la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor de noviembre de 2024 a noviembre de 2025, con lógica estrictamente inflacionaria, sin incorporar incrementos discrecionales adicionales.
Lo que esto significa para tu PYME: cada vez que pagas el recibo de combustible de tu flota, tu maquinaria o tu planta, parte de ese costo ya incluye un impuesto al carbono. Pagas, pero probablemente no lo mides. Y medirlo es exactamente lo que las NIS te pedirán que hagas.
La Ley General de Economía Circular: la novedad de enero 2026
Esta es la ley más reciente y la que menos conocen las PYMES. El 19 de enero de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto por el que se expide la Ley General de Economía Circular (LGEC), que establece por primera vez en México un marco jurídico nacional y obligatorio en materia de economía circular, que trasciende el enfoque tradicional de manejo de residuos y alcanza las etapas de diseño, producción y aprovechamiento de productos y materiales.
¿Qué cambia concretamente para tu empresa?
La ley incorpora la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) como instrumento central: la responsabilidad del fabricante no termina cuando vende el producto, sino que se extiende hasta la gestión de sus residuos y su impacto ambiental al final de su vida útil.
La Ley General de Economía Circular exige mayor generación de información verificable, e incorpora indicadores como huella de carbono, huella hídrica y niveles de aprovechamiento de materiales y energía. Además, transforma no solo procesos internos, sino las relaciones entre proveedores, fabricantes y distribuidores.
Y el punto crítico para PYMES: los expertos advierten que el impacto será desigual las grandes corporaciones cuentan con mayor capacidad técnica y financiera para adaptarse, mientras que las PYMES enfrentan mayores desafíos. "La coordinación sectorial será fundamental para reducir costos y aumentar la eficiencia", especialmente en sectores como alimentos, empaques y envases, que generan grandes volúmenes de residuos.
Las NIS: el reporte que debiste haber empezado en enero de 2025
Las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS), emitidas por el CINIF, son la obligación más transversal de todas porque aplican a empresas de cualquier sector y tamaño que presenten estados financieros bajo las Normas de Información Financiera (NIF). (Lee más, haz click aquí).
PARTE 2: Lo que tu CADENA DE SUMINISTRO ya te está exigiendo
Aquí es donde la presión se vuelve inmediata, antes incluso de que cualquier regulación pueda llegar a multarte.
La lógica del Alcance 3 y por qué te convierte en dato de otra empresa
Uno de los 30 IBSO mide las emisiones de Gases de Efecto Invernadero de Alcance 3, que son precisamente las emisiones que provienen de los proveedores de una empresa. Esto crea una cadena directa: algunas entidades ya están solicitando información ASG a sus clientes y proveedores con la finalidad de poder calcular su indicador número 3 de Gases de Efecto Invernadero. La pérdida de oportunidades comerciales es uno de los riesgos concretos de no reportar.
En términos prácticos: si tu cliente es una empresa mediana o grande que ya está reportando sus NIS, necesita tus datos de emisiones para completar su propio reporte. Si no los tienes (nosotros te ayudamos), puede buscar un proveedor que sí los tenga.
La presión de la cadena de valor no es una amenaza futura es una realidad operativa documentada. Y hay un caso que lo ilustra con datos precisos.
El 99% de las emisiones totales de carbono del Grupo LEGO provienen de fuera de sus propias operaciones específicamente de los proveedores que suministran y entregan materias primas, máquinas, productos y servicios. Eso convierte a cada proveedor en una variable directa dentro de su estrategia climática.
Por eso LEGO no esperó: en 2024 lanzó su Programa de Sostenibilidad para Proveedores, que establece un nuevo conjunto de acciones y requisitos para sus proveedores, incluyendo establecer y reportar metas propias de reducción de emisiones.
Los números son concretos: 52 proveedores que representan más del 50% de las emisiones de Alcance 3 de LEGO ya se comprometieron a alcanzar metas de reducción establecidas por la empresa para 2026 y 2028.
¿Qué les piden exactamente a sus proveedores? Deben colaborar con LEGO para desarrollar acciones que les permitan cumplir las metas de reducción: mejorar la eficiencia de sus instalaciones, migrar a energía renovable y encontrar métodos de transporte con menor huella de carbono. Además, están obligados a compartir reportes anualmente un requisito que inició en 2024 y continúa de forma permanente.
Esto no es un caso aislado. Es el modelo que empresas globales de todos los sectores están replicando con sus cadenas de suministro.
Lo que esto significa para tu PYME es directo: si hoy no tienes medidos tus datos de emisiones ni un reporte de sostenibilidad estructurado, no es que vayas a perder posibles contratos mañana es que ya no cumples los criterios que empresas como estas aplican en sus procesos de desarrollo y evaluación de proveedores. La diferencia entre seguir siendo proveedor elegible o quedar fuera de la siguiente ronda de selección puede reducirse a un solo dato: ¿tienes tus emisiones medidas y reportadas? (Haz tu diagnóstico aquí).